Lo esencial
- “Apagado” no siempre significa consumo cero: algunos equipos mantienen reloj, sensor, memoria, control remoto o conexión.
- Empieza por aparatos poco usados, accesibles y sin una función esencial que deba permanecer activa.
- No desconectes equipo médico, seguridad, refrigeración, red o automatización sin entender qué dejará de funcionar.
- Una barra con interruptor puede facilitar el corte, pero debe ser adecuada para la carga y usarse conforme a sus instrucciones.
- Para estimar ahorro necesitas potencia real en espera, horas desconectadas y la tarifa vigente de tu recibo.
El término “vampiro eléctrico” describe un consumo pequeño y continuo que ocurre cuando un equipo no está realizando su función principal. No significa que todos los aparatos apagados gasten lo mismo ni que debas desconectar cada enchufe de la casa.
La meta práctica es encontrar consumos evitables sin perder seguridad, conectividad necesaria o configuraciones importantes.
Por qué un aparato apagado puede seguir consumiendo
Al presionar el control remoto, muchas televisiones quedan listas para recibir la siguiente orden. Un horno de microondas mantiene el reloj. Una impresora puede esperar una instrucción de red. Un cargador o una fuente externa puede permanecer conectado aunque el dispositivo no esté cargando.
Ese estado se conoce como modo de espera. México cuenta con la NOM-032-ENER-2013 para determinados equipos y aparatos que demandan energía en espera. La Conuee incluye esa norma dentro de la regulación aplicable a electrónicos, y la Secretaría de Energía explica que establece límites y etiquetado para productos comprendidos en su campo de aplicación.
La existencia de la norma no convierte cualquier luz encendida en desperdicio. Algunas funciones justifican el consumo: mantener una red, conservar una programación o responder a una señal. La decisión depende del uso.
Señales de que sigue activo
Observa sin abrir ni modificar el aparato:
- Pantalla, reloj o indicador que permanece encendido.
- Receptor preparado para un control remoto.
- Fuente o cargador que sigue conectado.
- Conectividad Wi-Fi, Bluetooth o red.
- Ventilación ocasional, memoria o programación.
- Transformador que se mantiene tibio, siempre que pueda revisarse sin tocar partes inseguras.
No uses el calor como único diagnóstico ni desmontes una fuente. Si un enchufe, cable o contacto se calienta en exceso, huele a quemado, produce chispas o está dañado, deja de usarlo y solicita una revisión calificada.
Prioriza: no hace falta desconectar todo
Empieza por una zona fácil de revisar, como el mueble de entretenimiento o el escritorio. Anota qué aparatos pasan días sin usarse y qué función perderían al cortar la energía.
Una consola que se usa una vez por semana y queda en espera puede ser candidata. Un router que sostiene trabajo, cámaras o telefonía no lo es sin planear la interrupción. Un reloj de cocina quizá consuma en espera, pero desconectarlo todos los días puede resultar impráctico.
Usa cuatro preguntas:
- ¿Con qué frecuencia lo utilizo? Cuanto menos se use, más sentido tiene revisar la espera.
- ¿Qué función mantiene? Reloj, actualizaciones, red, grabación o respuesta remota.
- ¿Es esencial? Equipo médico, seguridad, refrigeración o comunicación requieren otra evaluación.
- ¿Puedo cortar la energía de forma segura? El contacto debe ser accesible y el método adecuado para la carga.

Regletas e interruptores: comodidad con límites
Una barra multicontacto con interruptor puede agrupar equipos relacionados, pero no aumenta la capacidad del circuito. No conectes aparatos de alta potencia sólo porque quedan enchufes libres y no encadenes extensiones o barras.
Lee la capacidad, certificaciones e instrucciones del producto. Mantén ventilación, evita humedad y sustituye accesorios dañados. Si necesitas modificar una instalación fija o el contacto presenta fallas, recurre a personal electricista calificado.
También puedes usar enchufes programables o medidores domésticos adecuados, siempre que sean compatibles con el aparato y la carga. No los coloques en equipos cuyo funcionamiento continuo sea necesario ni donde una desconexión automática pueda generar un riesgo.
Cómo estimar el consumo sin inventar una cifra
Si conoces la potencia en espera, la energía se estima así:
potencia en watts × horas en espera ÷ 1,000 = kWh
Para estimar costo, multiplica los kWh por la tarifa que corresponda en tu recibo vigente. La potencia puede aparecer en una etiqueta específica, en documentación técnica o medirse con un instrumento adecuado. No uses la potencia máxima del aparato como si fuera automáticamente su consumo en espera.
Por ejemplo, para comparar dos escenarios puedes calcular las horas que un equipo permanecería conectado frente a las horas que cortarías con un interruptor. El resultado es una estimación; el consumo real varía según el diseño, las funciones activas y el uso.
Evita promesas como “desconectar todo reduce 10% el recibo”. Una cifra agregada no describe tu casa, tus aparatos ni tu tarifa.
Una rutina que sí se sostiene
Haz una revisión trimestral o cuando cambies un aparato. Retira cargadores que ya no utilizas, agrupa equipos de entretenimiento que pueden apagarse juntos y documenta qué dispositivos deben permanecer activos. Después observa tu consumo durante varios recibos, considerando clima y cambios de uso.
La Conuee recomienda desconectar equipos que no se utilizan, incluso cuando están apagados o en espera, y menciona ejemplos como televisiones, decodificadores, computadoras, impresoras y microondas. Aplica esa recomendación con criterio: primero identifica la función que mantienes y después decide.
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Fuentes consultadas
- Conuee — Cómo ahorrar energía. Consultada el 31 de agosto de 2026.
- Conuee — Productos y sus NOM-ENER. Consultada el 31 de agosto de 2026.
- Secretaría de Energía — Norma que limita el consumo de energía en espera. Consultada el 31 de agosto de 2026.